Sé que para algunos de ustedes Calasanz Cañar es un lugar para crecer como personas, para aprender a ser mejores maestros, para vivir relaciones profundas y sanas. Por eso he querido trabajar con ustedes el tema del pensamiento crítico, pues me parece que es un aporte valioso desde la filosofía para ver el mundo con ojos más limpios y para relacionarnos mejor con los demás. Iremos viendo despacio nuestros sesgos, para desmontarlos paso a paso, ejercitando el pensamiento crítico, ese proceso activo que nos permite integrar la información razonada sobre la realidad, evitando los atajos irracionales que hace nuestra mente.

Juan Carlos Gómez, SP.

Tenemos que ser capaces de plantearnos preguntas y reflexionar: ¿qué pasa en mi mente? ¿Qué reacción quiere provocarme este post que estoy viendo? ¿Por qué me genera ganas de cliquear en este link? Debemos transcender a un nivel superior de conocimiento más allá de la acción y reacción que fomenta un algoritmo. Eso me recuerda una frase de Victor Frankl: entre el estímulo y la respuesta hay un espacio, y en ese espacio está nuestro poder para elegir. En esa respuesta está nuestra libertad, la libertad de la voluntad.

Tomado de la versión impresa del periódico El Tiempo 26 de junio de 2021