CARTA A LOS EDUCADORES CALASANCIOS

Cañar, 13 de abril de 2026

Queridos educadores y educadoras calasancios, los saludo a cada uno y cada una con afecto, mirándolos a los ojos.

Pienso que la existencia nos ha traído hasta Calasanz Cañar y nos ha cruzado en el camino de la vida, y ello es valioso. Hemos coincidido en este lugar para hacerles bien a los niños y las niñas de Cañar, con nuestros dones y con nuestras limitaciones, porque somos educadores, todos, docentes, administrativos, personal de servicios generales, todos fuimos llamados a educar.

Sé que para algunos este es solamente un lugar más de trabajo. Es comprensible y normal. Pero para nosotros, los escolapios, este es nuestro hogar, nuestra familia, nuestro lugar en el mundo. Yo quisiera hacerlos sentir parte de esta familia, cooperadores de la verdad, como San José de Calasanz.

Sea por la razón que sea, y por el tiempo que sea, ustedes son educadores calasancios, miembros de la familia calasancia, llamados a entregar su tiempo, su conocimiento y su trabajo en las Escuelas Pías. Gracias por eso, por hacer parte de esta familia. Sigamos aprendiendo, creciendo y reeducándonos para ser nuestra mejor versión, pues los niños y las niñas de Cañar nos necesitan así.

Sé que nuestro trabajo es cada vez más difícil y que en muchos momentos dan ganas de dejarlo todo, pero les aseguro que si nos esforzamos por enseñar con pasión, por hacer las cosas con responsabilidad, por pensar menos en nosotros y más en los pequeños, y por construir comunidad educativa –incluso con quienes hemos tenido tensiones y conflictos–, seremos personas auténticas, seres humanos plenos y tendremos una vida con sentido.

Feliz día del educador, colegas, compañeros de lucha, maestros y maestras.

Juan Carlos Gomez, SP